14 mayo 2006

Incertidumbres

Miro mi tiempo. Tiempo perdido... Parece que es como si el tiempo... El Tiempo... me quisiera enseñar algo distinto a lo que sé.
Miro hacia atrás. Manos que me vuelven la cabeza para que sólo mire hacia delante. Me doy cuenta de que mis manos están atadas... Encadenadas... Inútiles...
Cierro los ojos. Trago. Suspiro. Me abandono no sé a qué... Comienzo a temblar. No es de frío, no... es de incertidumbre...
Una gota fría, de hielo, me recorre la espalda... Siento en mis cabellos una respiración. Mi cuello es asido por manos que intentan ahogarme... Lo justo para que me de cuenta, aun más, de quién tiene el control...
Una fina venda sobre los ojos cerrados. Fina, sí, fuertemente atada. No debí cerrarlos, pero puede que si no hubiese sido así abría sido más fuerte...
Ni una palabra... No escucho ni una palabra... Ni una orden... Ni un insulto... Todo a la fuerza.
Separa mis piernas. Busca mi lengua. Pinza mis pezones. Comprueba entre mis piernas... No puedo evitarlo... Me gusta demasiado... Pone sus dedos en mis labios para que me dé cuenta de la humedad de mi sexo...
Comienza... Jadeos... Gemidos... Más gemidos... No sé si son todos mios... No sé ni con quién...
Me dejó agotada, extasiada... Sólo sé que mis manos fueron soltadas... mis pies desatados... mis ojos pudieron abrirse... Marchó cuando mis ojos aun no se habían acostumbrado a la luz...

1 comentario:

Daryus dijo...

El tiempo no se pierde, tan solo pasa.
Saludos