31 diciembre 2006

dolor de corazón

En estas fechas una perra aprovecha para sentarse en su callejón ya que casi nadie por su calle. Ya que se ha sentado y no tiene nada que hacer, ya que hasta la comida se la dan gratis, se dedica a pensar... Y se da cuenta el porqué se lo prohibe su religión... duele demasiado hacerlo y rememorar lo pasado pensando en la/s posible/s causa/s de todo lo ocurrido.

Se da cuenta la perra de que aprendió mientras le enseñaba... Fué un aprendizaje muy duro para ambos, muy deseado, muy especial... Se debió de dar cuenta de que era un Perro Lobo Estepario del Desierto... Y la pudo cautivar sin que pensara en otra cosa a lo largo del día. Y al final de este apredizaje sintió como su corazón de perra se partió en mil pedazos.

Que dolor causa el pensar...

6 comentarios:

disgrsor dijo...

Voy a buscar si me queda por ahí algo de mi elixir para corazones rotos, mientras tanto, unas caricias suaves por tu pecho.

Perra Pelirroja dijo...

Las suaves caricias ayudan a que el dolor se apacigüe un poco, aunque este siga roto. Gracias.

Edwin dijo...

Muchos hemos intentado dar paz a este corazón roto, pero es un corazón que en el fondo no quiere que nadie lo arregle.. aun no he comprendido si es que le gusta estar roto... o es que realmente jamás podrá ser reparado...
Tienes mis caricias, tienes mis abrazos, tienes mi corazon si lo necesitas... Nada de eso podrá curarte, pero espero que algo apacigüe a ese corazon.

Perra Pelirroja dijo...

Edwin, sabes de sobra que este corazón no desea que nadie lo recostruya, lo sabes (creo) muy bien. De echo esta noche, está algo recompuesto por unas palabras dadas (y no al aire) por la única persona que puede restaurarlo. No son tus caricias, abrazos, mimos y atenciones lo que necesitaba, sólo esas pocas palabras...

Son lo besos dados, como los he sentido hoy en mi alma las que pueden pegarlo con cemento de ese que nunca se puede romper, son sus esperanzas las que necesito para encontrar la luz en esta oscura noche, son mis deseos hechos reales, mis imploradas súplicas a la Diosa Madre... Es el verla sonreir cuando salgo al cielo abierto, que parece que me dice que esta noche se me concede lo que sumisa le pido.

Deseo siempre que se peguen las mil de partes en las que se rompió, que parece que se reunen a mi alrederor, esperando un "hola, como estás", para que empiece a arreglar. De todos modos, muchisimas gracias, lindo, y lo siento, porque creo que no es lo que esperabas...

Anónimo dijo...

Joder..y pegamentos para corazones rotos que no sean de porcelana..aun no hay????

Jodidos inventores, se olvidaron de lo más importante...

me gusta este sitio...nos veremos más...

besos y versos

Edwin dijo...

Tranquila, se todo eso que has comentado, y si... esto era lo que esperaba.
Te conozco, menos de lo que yo quisiera, pero te conozco... ¿hace cuanto?... ¿6, 7 años? No lo se y me da lo mismo. La qüestion es que te conozco un poquito y sabia, al escribir mi comentario, que una respuesta así era lo que obtendria.
Tu suplicas a tu Diosa Madre, yo no tengo un dios o una diosa a la que suplicar... tan solo tengo un pequeño rincon, fuera de este mundo, donde todo es posible y allí es donde, de vez en cuando, me refugio esperando que tu respuesta sea otra...
Pero no aquí... aquí se que es lo que hay.