
Acurrucada en mi cojín, intentando pasar el menos frio posible en estos días, veo pasar el tiempo. Dicen que todo tiempo pasado fue mejor... Mierda de literatura y sabiduría popular...
Me miro las patitas ahora algo olvidadas (correr demasiado dicen que no es bueno) veo que aunque poco (o nada, mas bien) están aun impecables... Las uñas largas siempre me encantaron.
Me miro el rostro en los charcos... y me doy cuenta de que hasta cansada tengo un pase (es que me hicieron sacar a la perra engreida y a ver quien la vuelve a Australia con los canguros, donde estaba).
Me miro mis ojos negros, tan vivos, tan picaros... mmm... me gustan... Y cuando se tiene tras de ti a una hemosisima gata que te dice que le encantan tus labios... Lo mismo que cuando se tiene a un demonio que te llama princesa de labios de fresa...
Me miro el cabello corto... realmente de perra... me gusta... pelirrojo... me gusta... salvaje... libre... Soy yo.
De veras que no entiendo el porque de vez en cuando me puedo deprimir... (es algo que me digo cada vez que veo que empiezo a decaer) con lo hermosa que soy como perra...