
Miro a mis tejados, a mis balcones, hasta a las esquinitas de las puertas de salida de emergencia que dan a parar a mi callecita (se sabe, otra putada, que estoy tanto para un roto como para un descosido) y se ilumina alguna lucecita en ellas. Pero solo son espejismos de mi torpe imaginación. Nunca se puede dar sin esperar nada a cambio, o así me lo quisieron enseñar mis queridos papás (y que conste que entiendo por un papá y una mamá, que eso que intentan hacer ahora de quitarnos la "unificación" y los "derechos" alguna feminista de pro, como que me hace subirme por las paredes, o al menos intentarlo, que una es perra y no araña u otro animalejo o bochillo similar), aunque creo que no lo lograron... Pero bueno...
Creo que acabaré alquilando alguno por si alguien lo desea...
2 comentarios:
Hola perrita, yo ya he encendido mi luz, a ver si te acercas y dejas que te acaricie.
Sabes que siempre tienes una puerta abierta, con una luz encendida, por si tienes frio en tu callejon y necesitas de una mano amiga que te acaricie y te de cariño. Si en mi mano estubiera, sabes que compraria una calle entera y de todos los portales saldria alguna luz, esprando que tu aparecieses.
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